Articulación glenohumeral: Entre la cabeza humeral (la esfera) y la glenoides (la cavidad de la escápula).
Articulación acromioclavicular (AC): Entre el acromion (parte de la escápula) y la clavícula.
Degeneración relacionada con la edad: Más común en personas mayores de 50 años.
Lesión previa: Los antecedentes de luxaciones de hombro, fracturas o lesiones del manguito rotador pueden predisponer al desarrollo de artritis.
Uso excesivo o estrés repetitivo: Los movimientos repetitivos por encima de la cabeza o el trabajo físico intenso pueden acelerar el desgaste de la articulación.
Genética: Los antecedentes familiares de artritis pueden aumentar el riesgo.
Artritis reumatoide: Una afección autoinmunitaria que también puede provocar artritis en el hombro.
Dolor: Un dolor profundo y persistente en el hombro, que a menudo empeora con el movimiento o durante la noche.
Rigidez: Dificultad para mover el hombro, especialmente por la mañana o después de períodos de inactividad.
Crujido o crepitación: Una sensación o sonido de roce durante el movimiento debido a las superficies articulares ásperas.
Pérdida del rango de movimiento: Dificultad para realizar actividades por encima de la cabeza, alcanzar la espalda o rotar el brazo.
Debilidad: Disminución de la fuerza debido al dolor y la atrofia muscular.
Examen físico: Evaluación de la fuerza del hombro y del rango de movimiento, además de la búsqueda de signos de disfunción del manguito rotador.
Radiografías: Muestran la migración superior de la cabeza humeral, el estrechamiento del espacio articular, los espolones óseos y otros cambios degenerativos.
Resonancia magnética (MRI): Evalúa la extensión del daño del manguito rotador, la calidad de los tendones y la degeneración de la articulación.
Tomografía computarizada (TC): Puede proporcionar información detallada sobre la estructura ósea y la erosión articular.
Reposo: Evitar las actividades que empeoran los síntomas.
AINE (antiinflamatorios no esteroideos): Para aliviar el dolor y la inflamación.
Fisioterapia: Enfocarse en estirar, fortalecer y mantener la flexibilidad.
Inyecciones de corticosteroides: Inyecciones en la articulación para reducir la inflamación y el dolor.
Inyecciones de ácido hialurónico: Inyecciones lubricantes para mejorar el movimiento de la articulación.
Desbridamiento artroscópico: Limpieza de la articulación para retirar cartílago suelto o espolones óseos. Esto puede mejorar los síntomas a corto plazo, pero no detiene la progresión degenerativa de la artritis.
Reemplazo total de hombro (artroplastia): Reemplazo de la articulación dañada con un implante artificial. Esto puede realizarse mediante una configuración anatómica (estándar) o reversa, dependiendo de otros factores del paciente; sin embargo, la artroplastia total anatómica de hombro requiere un manguito rotador funcional.
Hemiartroplastia o recubrimiento de la cabeza humeral: Reemplazo únicamente de la cabeza humeral con una prótesis. Tradicionalmente también se utilizaba en casos de fractura, pero en gran medida ha sido reemplazado por las técnicas de reemplazo total de hombro.

Fortalecer el manguito rotador: Ejercicio adecuado para mantener la estabilidad del hombro.
Evitar el uso excesivo: Reduce repetitive overhead activities.
Tratar las lesiones de manera temprana: El tratamiento oportuno de los desgarros del manguito rotador puede ayudar a prevenir el desarrollo de la artropatía por desgarro del manguito rotador.
Controles médicos periódicos: Para las personas con antecedentes de lesiones del hombro o antecedentes familiares de artritis.
Desgarros masivos del manguito rotador: Desgarros que afectan a dos o más tendones del manguito rotador, especialmente si el desgarro es crónico o no puede repararse.
Alteración de la mecánica articular: Sin el soporte de un manguito rotador funcional, la cabeza humeral puede desplazarse de manera anormal, provocando desgaste y degeneración de la articulación.
Edad: Más común en personas mayores debido a cambios degenerativos.
Lesión previa: Los desgarros crónicos o no tratados del manguito rotador pueden provocar artropatía por desgarro del manguito rotador.
Dolor: Generalmente se localiza en la parte superior o externa del hombro. Puede ser intenso y constante.
Rango de movimiento limitado: Dificultad para levantar el brazo, especialmente por encima de la cabeza. Puede presentarse “pseudoparálisis”, en la que el hombro parece estar paralizado debido al dolor y la debilidad.
Debilidad: Debilidad significativa, especialmente al levantar o rotar el brazo.
Crepitación: Sensación de roce o chasquido al mover el hombro debido a la alteración de la mecánica articular y la degeneración de la articulación.
Deformidad visible: En casos graves, puede observarse una cabeza humeral elevada.

Examen físico: Evaluación de la fuerza del hombro y del rango de movimiento, además de la búsqueda de signos de disfunción del manguito rotador.
Radiografías: Muestran la migración superior de la cabeza humeral, el estrechamiento del espacio articular, los espolones óseos y otros cambios degenerativos.
Resonancia magnética (MRI): Evalúa la extensión del daño del manguito rotador, la calidad de los tendones y la degeneración de la articulación.
Tomografía computarizada (TC): Puede proporcionar información detallada sobre la estructura ósea y la erosión articular.
Reposo y modificación de actividades: Avoid activities that exacerbate symptoms.
AINE (antiinflamatorios no esteroideos): Para aliviar el dolor y la inflamación.
Fisioterapia: Para mantener la movilidad y la flexibilidad, y fortalecer los músculos que aún funcionan adecuadamente.
Inyecciones de esteroides: Para reducir temporalmente la inflamación y el dolor.
Artroplastia reversa de hombro (RSA): Un tipo de reemplazo de hombro diseñado específicamente para pacientes con artropatía por desgarro del manguito rotador. En la RSA, la anatomía del hombro se “invierte” colocando el componente esférico en la escápula y la cavidad en el lado humeral. Este diseño depende del músculo deltoides en lugar del manguito rotador para el movimiento, proporcionando una mejor función en pacientes con manguitos rotadores no funcionales.
Hemiartroplastia: En algunos casos de pérdida ósea extrema de la escápula, puede considerarse reemplazar únicamente la cabeza humeral, pero la RSA generalmente es la opción preferida para la CTA grave.
Transferencia tendinosa: En pacientes más jóvenes o en casos seleccionados, puede ser una opción transferir un tendón de otro músculo (por ejemplo, el dorsal ancho o el pectoral mayor) para reemplazar la función perdida.
Fortalecer el manguito rotador: Ejercicio adecuado para mantener la estabilidad del hombro.
Evitar el uso excesivo: Reduce repetitive overhead activities.
Tratar las lesiones de manera temprana: El tratamiento oportuno de los desgarros del manguito rotador puede ayudar a prevenir el desarrollo de la artropatía por desgarro del manguito rotador.
Controles médicos periódicos: Para las personas con antecedentes de lesiones del hombro o antecedentes familiares de artritis.